Estos panecitos crujientes son obligatorios en cualquier hogar escandinavo. En las tiendas podemos comprar pan de flores, pero nunca fui capaz de encontrar uno tan bueno como este.
De verdad que es muy fácil prepararlo en casa y, lo que es muy importante para mí, esta receta no tiene gluten.
Las rebanadas que vamos a preparar hoy son deliciosas: crujientes y con un sabor ligeramente aceitoso y salado.
Además la composición es muy sencilla, mezcla de harinas y semillas.
La masa se hace muy rápido y muy fácil, solo tenemos que mezclar los ingredientes y luego hornearlo. Estas rebanadas las podéis servir como una merienda saludable: De base para bocadillos o para añadir a ensaladas. Las semillas de cáñamo son una excelente fuente de proteína vegetal (100g contienen aproximadamente 55g de grasa, 30g de proteína y sólo 2g de hidratos de carbono). Con esta receta obtendrás más o menos 16 rebanadas de pan crujiente. Una rebanada contiene aprox. 120kcal.
Ingredientes:
- 30g de harina de garbanzos
- 50g de comino negro
- 100g de semillas de cáñamo
- 40g de semillas de lino molido
- 100g de harina de trigo sarraceno
- 300ml de agua
- 60ml de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 cucharadita de sal rosa del Himalaya
- 50gr de harina de arroz integral
Preparación:
Precalentamos el horno a 150ºC. Vertemos todos los ingredientes en un bol y los mezclamos con una cuchara de madera, deberíamos obtener una masa suelta.
Vertemos la masa sobre una bandeja del horno forrada con papel de hornear y la extendemos con una espátula para que se forme una capa delgada.
Ponemos nuestra bandeja en el horno y lo horneamos durante 25 minutos a un nivel medio-bajo, luego retiramos la bandeja del horno y cortamos la masa en trozos.
Metemos la bandeja en el horno otra vez y horneamos por otros 30 minutos, hasta que el pan esté crujiente.
Lo dejamos enfriar y ¡listo!